Racismo, pirotecnia y demoras: la fuerte sanción que recibió Central
2 de setiembre de 2026 · 2 min de lectura
Rosario Central recibió una fuerte sanción económica por parte de la Conmebol y deberá afrontar el pago de 145.000 dólares por distintas infracciones registradas durante el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores ante Corinthians, disputado el pasado 13 de agosto en el Gigante.
La penalidad más elevada está vinculada a una conducta atribuida a los hinchas del Canalla. Según la resolución, el club incumplió el artículo 15.2 del Código Disciplinario de la Conmebol, que contempla sanciones ante manifestaciones discriminatorias o racistas de los espectadores. Por este concepto, Central deberá pagar 100.000 dólares.
La sanción está relacionada con gestos racistas realizados desde las tribunas durante el encuentro frente al conjunto brasileño. Entre las conductas observadas se encuentran los habituales ademanes utilizados para comparar a los simpatizantes brasileños con monos.
A ese monto se suman otras penalidades que llevan la deuda del club con la Conmebol a 145.000 dólares. Entre las infracciones contempladas aparecen el lanzamiento de objetos al campo de juego, la demora del equipo en salir al terreno y el incumplimiento del protocolo establecido para el comienzo del partido, entre otros puntos.
En este último caso, la Conmebol también observó la utilización de elementos pirotécnicos durante el recibimiento y el desarrollo del encuentro, una práctica que se encuentra prohibida por la reglamentación del organismo.
También fue sancionado Jorge Almirón
El entrenador canalla, Jorge Almirón, recibió además una sanción económica de 50.000 dólares por su responsabilidad en la demora de los jugadores para regresar al campo de juego.
De esta manera, si se consideran tanto la sanción al club como la aplicada al entrenador, las multas vinculadas al partido ascienden a 195.000 dólares.
Además de las penalidades económicas, la Conmebol dispuso distintas advertencias y medidas de carácter preventivo. Central deberá publicar y exhibir el mensaje “El respeto es titular” en sus redes sociales, en las inmediaciones del campo de juego y en la pantalla del estadio.
La resolución también deja una advertencia de mayor peso para el futuro: si se repiten episodios de racismo, la multa podría elevarse hasta los 400.000 dólares.